ÓRGANO

Diseño dispositivo, Abanilla

 





Un órgano es una máquina prodigiosa capaz de inundar de vibraciones sonoras, gigantescos espacios arquitectónicos, sin gastar un solo watio. Un órgano también es una máquina múltiple que puede componerse cuantas veces se quiera adoptando organizaciones diversas, por su flexibilidad y capacidad de adaptación. Y un órgano, finalmente, necesita una arquitectura que lo presente, que lo acoja. Una arquitectura superficial que envolverá el complejo mecanismo, una vez articulado, que contiene y protege.

En un singular viaje allá por febrero de 2019 nuestro promotor y su organista se fueron a Alemania a buscar un órgano en venta. Lo encontraron en la Iglesia desacralizada de St. Hippolytus de la localidad de Gelsenkirchen, les convenció y lo adquirieron. Había sido construido por Franz Breil de Dorsten a mediados de los 60, disponía de 18 registros de tipo mecánico, ofrecía una excelente factura y una gran calidad de materiales y sonidos. Luego los desmontaron, lo empaquetaron cuidadosamente y lo mandaron para la Iglesia Parroquial de San José, en Abanilla, con el propósito de que reemplazar al que desapareció con la guerra civil española. Y en el tiempo del tránsito aparecemos nosotros con el encargo de colaborar con el organista en el montaje del órgano, ahora compuesto por un sin número de grandes paquetes ya dispuestos en su nuevo destino.

Empezará entonces para nosotros la búsqueda compulsiva de una respuesta técnica precisa a la pregunta de un órgano qué es. Lo que requerirá el conocimiento de sus componentes: caja, consola, fachada, tuberías, secretos y mecanismos; y de las formas de ensamblaje de cada uno de ellos hasta la reconfiguración de un nuevo organismo, para lo que será fundamental el conocimiento experto del gran maestro organero que se encargará del montaje. De los componentes del órgano quizá el más singular sea el secreto, porque en su interior se producirá la conversión de un impulso mecánico en la vibración del aire que se concretará en un sonido. El número de secretos que disponga un órgano está directamente relacionado con las posibilidades y registros de uso. El órgano de la Catedral de Murcia que es el primer MERKLIN-SCHÜTZE, reconocido como uno de los mayores y más interesantes del mundo, dispone de cinco secretos. El órgano que está pendiente de montaje en Abanilla dispone de tres.

Se resolverá su ubicación y se irá preparando su recepción en un gran espacio habilitado para ello, para que reste por diseñar su fachada, su presencia interior. El del órgano es un mundo casi aparte que no ha sido objeto de estudios exhaustivos. No obstante, gracias a la labor de coordinación desarrollada por Antonio Bonet Correa se puede acceder a un gran número de artículos diversos recopilados en las Actas de los tres congresos que sobre El Organo Español se desarrollaron en los años 1981, 1986 y 1998. En todo caso la situación que nos ocupa requiere una respuesta específica e inevitablemente subjetiva y por más conocimiento que se pueda reunir sobre los órganos históricos españoles en ningún caso se podrá imaginar la reproducción fidedigna de uno de ellos como fórmula para resolver las necesidades actuales. Tampoco es solución el desentendimiento de las cualificadas condiciones del contexto, por lo que justamente en el cruce entre el conocimiento histórico fundado, la atención insoslayable al presente y el respeto a las condiciones que la propia legislación establece, debe encontrarse una solución concreta que complete el material disponible y se integre adecuadamente en el emplazamiento previsto.

El diseño que se propone se fundamenta en el ensamblaje vertical de diferentes perfiles de madera que ha de terminar conformando un frente doblemente curvo en el que se integren los tubos que se estima adecuado dejar a la vista. La doble curva resultará de añadir a la de la traza de su desarrollo en planta la del remate superior del frente. El curvado en planta permite arrancar del frente de la nave lateral por sus extremos para separarse en el centro y así configurar un espacio hueco en lo alto por el que el sonido de los tubos dispuestos en el interior de la sala anexa ha de invadir el espacio de la iglesia. Con la curva del remate superior frontal se consigue una adaptación al arco del muro principal sobre el que se dispone.

Con los perfiles de madera se pueden ir componiendo complejas molduras que entran en relación directa con las propias de las múltiples cornisas y motivos decorativos de la Iglesia, al tiempo que no presenten una excesiva dificultad de ejecución, en tanto que su obtención se basaría en el fresado y ensamblaje de secciones disponibles. Respecto al acabado de la madera se considera como más adecuado un lacado que permita el reconocimiento tanto del propio material con el que se ha ejecutado como la condición mobiliaria del propio órgano.

La composición se propone simétrica, centrando la consola en el eje del órgano y distribuyendo a un lado y otro el mismo diseño, aunque en el lateral izquierdo se propone la ejecución de una puerta para acceder a la sala contigua que quedaría, en todo caso, completamente integrada en el diseño.

Se trata, en definitiva, de dar continuidad a una tradición arquitectónica casi perdida, de añadir a un tema marginal una nueva página, con el propósito ofrecer nuevas arquitecturas a los sonidos más trascendentes.

Imágenes © Ad-hoc > arquitectura y territorio

 

 

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